Situado en el lado de la epístola, en el mismo presbiterio y jústamente frente al retablo del Calvario, tanto es así que comparten las mismas características estilísticas.
Como bien sabemos del anterior, es un retablo barroco del segundo cuarto del siglo XVIII.
El esquema de este retablo, es prácticamente el del anterior, ya que se adapta a la forma de la hornacina del muro terminada en arco de medio punto. Está realizado en madera dorada y policromada, dividido en cuadrados con decoraciones vegetales con una especie de "cartela" central donde se centra una flor. El centro del retablo, está compuesto por una preciosa peana compuesta de hojas de acanto, cabezas de ángeles y tonos rojizos y con un esquema piramidad invertido, donde en su base se entroniza la imagen de San Antonio de Padua.
Por encima de esta peana, y siguiendo la parte central del retablo encontramos un rectángulo con decoraciones vegetales de flores y hojas de acanto policromadas al óleo, que sirve de fondo al Santo.

Para completar el retablo, en la parte superior o ático, se encuentra el dosel como en el anterior retablo del Calvario, sustentado por guirnaldas de flores. En la crestería superior del arco, se encuentra una cartela con las cinco llagas de Cristo.
Este retablo, como bien comentamos, se dedica a la imagen de San Antonio de Padua que se centra sobre la peana del retablo.
Esta preciosa imagen, de talla completa se atribuye al círculo de Felipe de Rivas, aunque las similitudes con el resto de esculturas del retablo mayor es evidente.
La talla aparece revestida con el hábito de la orden franciscana estofado en oro, siguiendo el contraposto de la imagen. Porta en su mano izquierda el Evangelio y sobre él la imagen del Niño Jesús.
Sobre la mano derecha, debería de portar un lirio, símbolo de la pureza, aunque no lo tiene.
Este retablo, como bien comentamos, se dedica a la imagen de San Antonio de Padua que se centra sobre la peana del retablo.
Esta preciosa imagen, de talla completa se atribuye al círculo de Felipe de Rivas, aunque las similitudes con el resto de esculturas del retablo mayor es evidente.
La talla aparece revestida con el hábito de la orden franciscana estofado en oro, siguiendo el contraposto de la imagen. Porta en su mano izquierda el Evangelio y sobre él la imagen del Niño Jesús.
Sobre la mano derecha, debería de portar un lirio, símbolo de la pureza, aunque no lo tiene.




2 feligreses escribieron:
¡Feliz Pascua de Resurrección!
Un abrazo
Igualmente mjbo!!!!! Te deseo lo mejor y que Cristo Resucitado te ayude en tus intenciones.
Un abrazo!
Publicar un comentario en la entrada